jueves, octubre 28, 2010

5OO días juntos.


El amor llega como una bofetada inesperada, un golpe en el estómago, una tormenta furiosa que descarga sobre tu cabeza sin piedad. Extraño, se instala en tu vida sin pedir permiso, echa raíces, te amarra a él sin preguntarte y cubre tu corazón con una coraza que a pesar se ser irrompible, termina por derretirse cuando el dolor, esa parte mala del inquilino, te acuchilla, de delante hacia atrás, desde el pecho hasta la espalda. A veces, incluso la empuñadura. Y esa coraza hecha lava te quema, levanta ampollas, te hace llorar y retorcerte de pura rabia e impotencia. ¿Lo peor? Que siempre vuelve, feroz, cruel, pero sobre todo, esperanzador. Porque una vez has amado y sufrido, resulta imposible hacerte inmune a él.


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