lunes, noviembre 29, 2010

Ella, yo.

Una sudadera color cereza, camiseta negra, unas All Star gastadas, unos pantalones rotos, el pelo largo enredado, unos ojos negros como el carbón y la mirada perdida. Ésta es la historia de la chica del autobús. Se sienta en contra del movimiento sin mirar a nadie, no se detiene en los pequeños detalles, y odia las grandes sorpresas. Está tan rota que sus ojos solo se pierden y se pierden en la nada, y es que nada era todo lo que le importaba... O eso quería creer.

Yo, desde mi asiento, la observo y pienso como dedicarle una historia, como escribir y que sea ella, pues la vida, a base de tortas, le ha adjudicado del nombre de 'la chica del autobús' porque
siempre huye, porque nunca quiere seguir viviendo, ni para ella, ni para nadie.

Maleta en mano, subió al mismo autobús que yo, una vez más, y perdió sus largos, finos y heridos dedos en su bolso, buscando los noventa céntimos que le llevasen a la libertad. Se hizo esperar, aunque en realidad no hay nada más en aquel bolso... Solo le quedan monedas, escasas monedas... Ahora eso es lo que tiene, y lo va a perder, por un billete de ida, pero nunca de vuelta... Esta sería la última vez que la vería, lo sé, y ella también lo sabía. No regresaría más, no volvería a mirar atrás.

Entra, se sienta y pierde la mirada a través del cristal mojado y lleno de diminutas gotas. Desde un coche le sonríen y ella vuelve la vista atrás. No quiere sonrisas en ese momento, así que vuelve con su pasado y su presente a perderse entre las calles de la gran cuidad. Es casi Navidad y eso la enloquece mucho más...

Yo la sigo mirando y me lamento de no llevar papel para escribir en ese momento su historia. Entonces ella se levanta, coge la maleta de recuerdos y suplica, con el corazón en la mano, poder bajar. Aprieta tantas veces al botón de bajada, que pienso cómo puede tener tanta fuerza esa pequeña persona a la cual le dedico esta historia, su historia.

Sus ojos humedecidos quieren huir, quieren volver para que los amen y los curen, quieren dejar de perderse en un sitio diferente cada vez que algo sale mal.

Las puertas se abren, ella se baja, empieza a andar y yo la pierdo... Aunque siempre me quedará la historia que soñé para ella en los diez minutos que duró nuestra amistad.

martes, noviembre 23, 2010

Gracias.


A la única persona que presto un segundo de su vida

en mirarme a los ojos y oír tan solo una palabra de mi boca.





Iron & Wine – Flightless Bird, American Mouth

TÚ ...

miércoles, noviembre 17, 2010

5:06 de la mañana.


No puedo dormir, he cogido mi cuaderno para desahogarme... otra vez.


Necesito escribir esto que siento. Necesito verte, un frapuccino de chocolate blanco, tener mi brazo confundido con el tuyo, una tarde contigo cada miércoles, jueves... toda la semana. Tu pelo, tus ojos. Necesito que me hagas cosquillas como siempre haces, necesito uno de esos momentos en los que te saco de quicio y me rio por que no sabes enfadarte. Necesito tu sonrisa, nuestros paseos por la ciudad, la noche...


Las palabras, frases, canciones ... se quedan cortas para decir lo me estas haciendo.

lunes, noviembre 15, 2010

THE MOST LONELY DAY OF MY LIFE



Y es que ya no se si es que necesito llenar de una puta vez el vacío que me quedó en el pecho hace dos putos años. No se que me pasa joder, y no se tampoco porque cuando escribo esto siento que me quiebro por dentro. Joder yo tan solo quiero alguien que me sepa abrazar de verdad, que me hierva la sangre cuando me acaricie la mejilla, quiero volver a cubrir mi corazón de una jodida vez, no quiero estar sola...

martes, noviembre 09, 2010

¿Dónde estás?


Yo no busco nada raro, sólo alguien que me extrañe aunque hallamos pasado todo un día juntos, alguien que se ponga nervioso al verme, que no se aburra de mis charlas aunque pasemos cinco horas en el teléfono, que se alegre de escucharme. Alguien que me acompañe siempre a casa y haga divertido el camino, por más largo que sea. Alguien a quien pueda besar por un simple impulso sin sentirme atrevida.

No me importan los regalos, las cenas, ni las flores, mientras él demuestre admiración. Me conformo con saber que conmigo es donde más le gusta estar siempre. Alguien que quiera vivirlo todo conmigo, que conozca todas y cada una de mis sonrisas, alguien que sólo por mí de todo, que elija quedarse conmigo aunque tenga otros planes, que sienta que antes de mí ninguna otra existió, que sus amigos se cansen de escuchar mi nombre.

Que piense en mí, mucho más de lo que lo acepta, que sienta que se cae el mundo si discutimos y me abrace tirando su orgullo a la mierda, alguien que me haga reír hasta llorar, y me haga reír cuando no puedo dejar de llorar. Que sepa que me pasa solo con mirarme a los ojos. Que me diga que todas esas canciones de amor, le recuerdan a mí, aunque sea mentira. Que me diga que estoy guapa, aunque no lo sea, que me diga que doy los mejores besos, aunque halla habido otra mejor, que me diga que tengo los ojos más bonitos, aunque sean iguales a todos los demás, que le encante mi pelo, aunque siempre esté enredado. Alguien que me aprecie y respete, alguien que no intente cambiar mis defectos.

Quiero, que caminar sola pase a ser historia, que ser grosera con los demás por defenderme no sea contraproducente, quiero alguien que me merezca, que me sea urgente, y que me salve siempre. Que la única mentira que me diga sea que no se va a ir, que tenga ganas de mis besos, que los abrazos sean eternos, que venga a buscarme y me sorprenda, que al irme de su lado no deje de pensarme, que me encuentre en cualquier parte, que no sea de a ratos, que sea todo el tiempo, y que me suceda siempre. Alguien, que me quiera tal y como soy, alguien que me haga sentir la más afortunada del universo, sólo por el echo de tenerlo.


System Of A Down – Lonely Day

domingo, noviembre 07, 2010

JODER.

No se trata de llegar al alma a través de la piel, los ojos o la boca. Si no de ganarte su confianza aún cuando no tienes fuerzas para seguir luchando por amor. Lo que importa es lo que sientas y lo que tengas dentro de ti, no lo que piensen los demás ...

miércoles, noviembre 03, 2010

En mi comisura.

Te quiero, y no sabes cuanto. Nunca pensé que diría estas cursiladas, pero gracias por existir. Porque sé que estarás ahí para darme la mano cuando lo necesite. Por tu dulce manera de acariciarme, como nunca antes otro lo había hecho. Te amo, y no me cansaré de decirtelo. Sonrío porque estás conmigo, aquí, a mi lado. Eres el causante de cada uno de mis torpes y pequeños movimientos...