sábado, mayo 15, 2010

If you still care, don't ever let me know ...

Volvió a sentarse en la silla, pero esta vez solo. Y recordó todo lo que había pasado esa tarde. Pensó en ella. La revivió. Vio y escuchó nuevamente todo lo ocurrido. Pasó las escenas a cámara lenta. En ese momento no tenía ganas de tocar la guitarra ni de leer. No sabía lo que sentía. Pasadas las doce, en algún momento de esa noche de octubre, los sentimientos se agolparon en su corazón y lo llenaron de nostalgia. Cualquiera que lo hubiera visto entonces, habría visto que parecía un niño pequeño y completamente vulnerable. Un niño pequeño doblado sobre si mismo en la silla, con la cara oculta en las manos y lágrimas en los ojos... No podía detenerlas.






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