martes, junio 08, 2010

Y Junio estuvo lleno de noches sin dormir ...


En el principio de mi mundo, había una ilusión intacta, sábanas colmadas de desasosiego, un sueño inventado, y el calor incierto de tus manos. Anhelaba que supieras mi nombre, los versos de mi libro abierto, el sabor de mi café, y las rutas del mapa de mi cuerpo. Aprendiste ansioso y sin demora. Lo demás vino ligero. Olvidamos lo que era el tiempo y la desdicha, nos deshicimos de amarras y pliegues, nos desblindamos el alma de balazos. Y no nos vendimos cuentos, ni nos retribuimos culpas, ni nos adosamos arrepentimientos.



En el principio de mi mundo, la noche era sincera como hoy, y estaba tu voz llamándome de lejos... Y me dijiste ven, que yo te llenaré de sueños.




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