Siento tus costillas en mis dientes, siento tus pies en mi espalda, deslizándose suavemente, cálidamente por la piel. Ocultas tus ojos, mencionas mi nombre y dices dos palabras, yo me quedo muda, gritando para dentro lo que a mis labios le cuesta pronunciar.
Tus manos me han hecho una encrucijada, casi perfecta, una amarra sencilla, similar a la otra, con la que me atas el alma. Tus ojos ahora frente a mis ojos. Me has comido a besos, tus labios señalan mis rodillas, ahora tuyas, y yo tiemblo, clavas tus manos en mi cadera insomne. El nudo se hace más fuerte y caigo rendida, pero algo lo evita, la atadura se vuelve infranqueable. Me pierdo entre tus dedos fugaces, mientras vas haciéndome un nido en tu sonrisa.
Entre los hervores de mis venas yo me desarmo, y te doy las piezas para que me reconstruyas a tu gusto, para que elijas la disposición y me pintes como quieras. Yo me entrego a tus dedos pincelados, al sortilegio ingenuo que nos recorre los párpados. La fantasía nos une en un latido impreciso, lleno de tactos, de gritos, de voces calladas, de sensaciones ahumadas, de amores y temores nacientes disolviéndose en los labios: los nuestros.
Limp bizkit - behind blue eyes
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